Un diálogo entre volúmenes
Plat se compone de una tapa de mármol que descansa con naturalidad sobre un cubo central, también de mármol. Dos piezas, un solo material, una conversación constante entre peso y ligereza. El cubo actúa como núcleo estructural y simbólico: es el centro físico de la mesa y, al mismo tiempo, el punto desde el que se ordena todo el conjunto. Nada sobra, nada falta. Cada medida ha sido pensada para que la mesa dialogue con el espacio sin imponerlo, pero sin pasar desapercibida.